Como ya he repetido hasta la saciedad, no daba un duro por la selección española en este mundial de China 2019. De hecho, en mis pronósticos, ni siquiera aparecía entre los cuatro primeros. El ver auténticos equipazos como Serbia, siempre temible, USA, con su equipo C pero repleto de grandes jugadores, Grecia con el MVP de la NBA, Antetokoupo, a la cabeza, Francia con su pléyade de grandes y fornidos jugadores, Australia, repleta de talento, Argentina, con magos del balón como Laprovittola o Facu o misterios de la genética como el gran Luis Scola...acabar entre los ocho primeros, una digna elimianción en cuartos, ya me parecía un éxito.
Y la primera fase del campeonato no hizo sino confirmar mis sospechas: las pasamos putas ante Irán, la selección número 27 del mundo, y se ganó apenas de 10 puntos a Puerto Rico, tras llegar al descanso igualados. Pero no me di cuenta de que los equipos de Scariolo son así. Van de menos, muy menos, a más. No entiendo como a estas alturas puedo llegar a dudar de la categoría del entrenador italiano. Una segunda fase con huesos del calibre de Italia y de Serbia hizo que todos nos diéramos cuenta del verdadero potencial de esta selección, plagada de talento, pero sobre todo, repleta de jugadores que saben a la perfección cuál es su rol dentro del equipo, una plantilla que hasta los defenestrados Colom, Rabaseda o Beirán, cuya presencia ha sido poco menos que testimonial, han sido importantes.
A todo lo mencionado, había que añadir que nuestro líder natural, el pequeño de los Gasol, tras una temporada convulsa, exitosa y agotadora, con anillo de la NBA incluido, asistía a este mundial en la reserva, con sus capacidades físicas al límite. Cualquier otro se hubiera borrado, pero el compromiso de estos jugadores con la selección es único. Y el bueno de Marc, tras un arranque muy titubeante, despejó todas las dudas en una semifinal para enmarcar ante Australia, donde acabó con 33 puntos, 6 rebotes y 4 asistencias, justo cuando más se le necesitaba.
Caprichos del destino, cosas de la competición, el caso es que llegamos a cuartos con un bracket por delante que lo hubiéramos firmado a ciegas hace quince días. Las grandes favoritas, Serbia y USA, iban por el otro lado del cuadro, y a España se le presentaban un potencialmente sencillo partido ante Polonia en cuartos, y un accesible encuentro ante Australia en semis. En esa fase de cuartos, Argentina se folló a Serbia y Francia hizo lo propio con Estados Unidos, dando las grandes campanadas del torneo. La semi ante Australia mostró al mundo que para ganar en baloncesto no es únicamente necesario tener excelentes tiradores, sino que, sin una gran defensa, no vas a ninguna parte. Y España tapó sus pequeñas carencias ofensivas con una excepcional defensa ante los experimentados aussies, pasando a la final tras dos agónicas prórrogas.
Y ya en la final, ante la gran sorpresa del campeonato, Argentina, que se presentaba al torneo sorprendentemente sin ningún jugador NBA pero con un resucitado Luis Scola, que parecía tener 15 años menos de los que pone en su DNI, con un Facu Campazzo ejerciendo de mago del balón, con un sorprendente Gabriel Deck y con un excelente plantel de supuestos secundarios como el gran Nico Laprovittola o Brussino. Pero ahí, en la final, surgió de nuevo la magia, las ganas de ganar de un equipo español que venía de tapadillo, y que acabó llevéndose el trofeo derrotando por 20 puntos a su rival.
Con dos cojones.
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domingo, 15 de septiembre de 2019
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Análisis de una decepción (II)
Leer la 1ª parte10. Víctor Claver
Ni Scariolo cuenta con Claver, ni Claver termina de creerse que puede ser un jugador determinante en el futuro. Ha estado en el mundial ocupando una plaza que bien podía haber sido para un tercer base, pero que el italiano de la gomina no vio, o no quiso ver. Jugó un total de 19 minutos en total, en los cinco partidos que pisó el parquet, y, a pesar de que anotó 5 de 6 lanzamientos a canasta, incluido un triple, su posición natural a lo largo del campeonato ha sido la de sentado. Nada que decir.
Nota: s.c.
11. Fran Vazquez
Su paso por el mundial ha sido muy curioso, como lo ha sido toda su vida deportiva. Fue elegido en el draft de la NBA en 2005 en una buena posición undécima, por Orlando Magic, pero decidió quedarse en España, renunciando a un gran contrato que le esperaba allende los mares. Renunció a la selección durante años, a pesar de mostrarse como uno de los mejores pívots nacionales. Por fin acepta acudir a una convocatoria, después de una excelente campaña en el Barça y... desaparece por completo en los 3 primeros partidos, anotando unos pobres 6 puntos entre todos ellos. De repente, llega el partido contra Líbano y se sobra, anotando 15 puntos sin fallo y cogiendo 8 rebotes. Repite ante Canadá, con un excelente 9 de 9...y ahí se acabó Fran Vázquez. En los momentos importantes, se disolvió cual aspirina efervescente.
Nota: 4,5
12. Sergio Llull
Uno de los supuestos revulsivos de la segunda unidad que se quedó en un bluf más grande que la Torre Eiffel. Nada que ver con el Llull que ha maravillado a lo aficionados del Real Madrid esta temporada. Un dato: en 29 minutos ante Canadá, no lanzó ni una vez a canasta de dos puntos, e hizo 1 de 4 en triples. Imcomprensible.
Nota: 2,5
13. Marc Gasol
Que Marc no es Pau lo sabemos todos. Que la presión de sustituir en el poste a su hermano en el cinco titular es enorme, también. Pero no es de recibo que un jugador que se ha pegado con los mejores en la NBA, que se ha mostrado intimidatorio, que se ha convertido en una de las estrellas de los Grizzlies, llegue al mundial y se muestre tan flojo, tan timorato en ataque, tan blando en defensa, tan poco contundente debajo del aro....lo que allí acaba en mate, aquí acaba en una débil bandeja. Claro que ha anotado puntos (alguien los tenía que hacer), pero la impresión que me queda es que no ha estado a la altura de las circunstancias. Y es que las comparaciones siempre fueron odiosas.
Nota: 5
14. Alex Mumbru
Otro supuesto revulsivo que no lo fue. Quizás careció de minutos para demostrar lo buen jugador que es, pero su triste estadística en el tiro (36,4% en tiros de 2) no es precisamente para reclamar responsabilidades. Ha estado en la línea del resto del equipo, es decir, mal. Sus 9 puntos ante la gran selección de Líbano, con 2 de 7 en el tiro exterior supusieron su mejor actuación en el campeonato. Con eso está dicho todo.
Nota: 3,5
15. Jorge Garbajosa
Garbo está de vuelta. De darse de hostias debajo de canasta ha pasado a especalizarse en el lanzamiento exterior, que si bien no le va nada mal (ha conseguido 17 de 36 triples, un gran 47%) no aporta otra cosa al equipo. No acabo de entender que un 2,07 lance el doble de 3 que de 2, y que capture poco más de 2 rebotes por partido, pero también hay que entender que con 33 años el cuerpo no esté para muchos golpes debajo de canasta. Su gran actuación ante Serbia finalmente no sirvió de nada.
Nota: 6
Sergio Scariolo
No se puede hacer peor cesto con tales mimbres. Sergio, permíteme que me dirija a tí en primera persona.¿Dónde se ha quedado ese Scariolo estratega, dominador de los tempos de los partidos, conocedor de sus rivales, maestro en aplicar la táctica adecuada en el momento oportuno? Porque en este mundial no has dado ni una. Fallaste de partida en la convocatoria, como ya he repetido hasta la insistencia, llevando únicamente a dos bases natos, uno de ellos de 19 años, por muy Ricky Rubio que se llame. Fallaste en la estrategia de los partidos....no todos los rivales son iguales! El mismo esquema no vale igual ante Líbano que ante Serbia!! La jugada, a 3 segundos del final, con 3 puntos abajo y balón en medio campo define a la perfección tu paso por el campeonato: PEOR NO SE PUEDE PLANTEAR. Vamos a ver, alma cándida....tienes una única opción: un triple rápido. Pregunta a cualquier entrenador, jugador, aficionado, ama de casa.....a quién le darías el balón para intentar el milagro? Todo el mundo gritará con fuerza....a Navarro. Y a tí, y sólo a tí, se te ocurre poner al susodicho a sacar el balon de banda. Y encima para dárselo a un 2,07 en media pista y de espaldas a canasta a falta de, insisto, 3 segundos. Esa jugada resume tu paso por este campeonato, donde no has sabido leer a los equipos rivales, donde no has sabido dotar de intensidad a tus jugadores, donde te has mostrado dubitativo en las jugadas de estrategia, donde no has sabido equilibrar el equipo en pista, donde te has empecinado en defensas en zona cuando te estaban cosiendo a triples...y así podría seguir hasta la extenuación. Por todo esto, amigo Sergio, a pesar de que te sigo considerando un gran conocedor de este deporte que amamos tú y yo, tu lugar debería estar lejos de la selección. Con todo mi cariño.
Nota: 0
lunes, 13 de septiembre de 2010
Análisis de una decepción (I)
Hemos despertado del sueño, que se tornó en pesadilla según avanzaban las jornadas del Mundial de Turquía. La selección española, esa que llevaba años (mal)acostumbrándonos a un éxito tras otro, ha salido trasquilada de su último compromiso internacional. Y siempre nos quedará la excusa de que con Pau Gasol y Calderón la cosa hubiera sido diferente, pero eso no nos va a dar ninguna medalla. Voy a repasar (o quizás, mejor dicho, voy a dar un repasito, que es igual, pero no es lo mismo) la actuación uno por uno de nuestros internacionales.4. Fernando San Emeterio
Comenzamos con una de las equivocaciones de Scariolo. ¿Para qué te llevas a un jugador si no le vas a dar un mínimo de confianza a lo largo del torneo?. La culpa, por supuesto, no es del escolta del Caja Laboral, un jugador que ha rendido a un gran nivel en la ACB y que tiene cabida a corto plazo en el combinado nacional, pero que ha etado cubriendo el puesto que hubiese sido más normal dárselo a un base. ¿Carlos Cabezas? ¿Sergio Rodríguez? Cualquiera. Tienes que contar con que puede pasar lo que pasó, que tu base titular se rompa a cuatro días del comienzo del torneo, o en plena competición. Su actuación no ha sido mala, aprovechando los pocos minutos que le ha dado Scariolo, pero se le notaba fuera de onda.
Nota: 5
5. Rudy Fernandez
Lo de Rudy necesitaría un análisis en profundidad. A pesar de que sus estadísticas puedan mostrar lo contrario (15,5 puntos, 6 rebotes y un 46,2% en triples) su campeonato ha sido para olvidar. Un guadiana que aparecía y desaparecía de los partidos, fallando en los momentos importantes (su primera parte ante Serbia fue como para mandarlo a España) y destacando en momentos supérfluos. Se le ha visto ido, descolocado, fuera de sí... su mirada lo decía todo, no estaba en el Mundial. Entiendo que está pasando un momento difícil en su equipo, con la inseguridad de no saber dónde jugará esta temporada, pero un profesional tiene que estar por encima de todo esto. Lejos, muy lejos del Rudy que impresionó a los ojeadores de los Blazers hace dos temporadas.
Nota: 4
6. Ricky Rubio
El gran damnificado de este campeonato. Venía con la estela de jugador revolucionario, como suplente de lujo de Calderón, como revulsivo en partidos atascados....y a sus 19 añitos se ha encontrado con el timón de un equipo cuyo objetivo era revalidar el título mundial. Demasiado peso para sus hombros. A Ricky le veo un gran problema, y es que creo que su entorno no le está orientando bien. Se presentó a un draft de la NBA prematuramente, empujado por las previsiones de un buen número, pero con la certeza de que no iba a jugar en la liga estadounidense hasta pasados unos añitos. Fichó por un gran club europeo, el Barça, y pasó de no hacer declaraciones oportunamente protegido por sus allegados, a vendernos hamburguesas del Mc Donalds y aparecer hasta en la sopa. Es, o mejor dicho, va a ser un excelente jugador, lo más parecido a Pete Maravich que he visto jamás, pero creo que se está saltando escalones en su progresión.
Nota: 3,5
7. Juan Carlos Navarro
Como cantaba Manolo García, una de cal y otra de arena para el jugador que se ha tenido que echar el equipo a sus espaldas tras la renuncia de Pau Gasol. Ha sido el máximo anotador español, con 16,8 puntos por partido, pero La Bomba ha vuelto a estallar en ocasiones cuando no debía. Es un seguro de vida para cualquier equipo, pero también es un peligro cuando se acelera y quiere resolver a toda costa y a cualquier precio. Pierde pocos balones, pero siempre en momentos inoportunos. Alguien, y no miro a nadie, debería decirle que cuando has conseguido remontar 8 puntos en minuto y medio, hay que cambiar el chip, y volverte más conservador. Alguien debería hacerle ver cuándo hay que correr y cuándo no. Y, a pesar de grandes actuaciones, ha fallado en momentos puntuales que nos han costado el encarrilar definitivamente un partido. A pesar de todo ello, quizás el mejor jugador del equipo.
Nota: 6,5
8. Raúl Lopez
Pocas cosas se le pueden reprochar a un hombre que no es ni la sombra de lo que fue, aquel jugador que encandiló a los propietarios de Utah Jazz, y que se encontró de repente con el papelón de sustituir a Juan Carlos Calderón en la selección, cuando nadie contaba con él semanas atrás. Flojo, indeciso, inseguro....incluso perdió su rol de segundo base en favor de Sergio Llull. No fue una buena decisión su convocatoria, pero él tampoco tiene la culpa de ello.
Nota: 3
9. Felipe Reyes
Ay, Felipe de mi vida....como el resto de pívots del equipo, se le ha visto un peldaño por debajo de su auténtico poderío. Blando con el balón en las manos, no ha sido el revulsivo a que nos tiene acostumbrados. Se le ha visto indeciso de cara a canasta. A pesar de todo, no ha sido de los peores. Romo en su aportación ofensiva (6,4 puntos por partido), ha trabajado bien el rebote como es habitual en él a pesar de su estatura.
Nota: 5,5
Por hoy lo vamos a dejar aquí....estoy haciendo muy mala sangre recordando el mundial, y es posible que si sigo escribiendo los últimos jugadores acaben demasiado mal parados. En breve, la segunda parte....
miércoles, 8 de septiembre de 2010
España, 89 - Serbia, 92
Se acabó. España se va del mundial de Turquía por la puerta de atrás, mostrándonos en 40 minutos todos los motivos por los cuales no ha merecido llegar más allá en un torneo en el que partíamos de favoritos y al final vamos a conseguir una de las peores clasificaciones de los últimos 20 años. Hoy se ha vuelto a demostrar que:Faltó un director de juego
El primero de los errores, y uno de los más graves: la falta de dirección de equipo. Vale que la lesión de Calderón condicionó todo el torneo, pero no es de recibo que Scariolo se lleve a un mundial únicamente a dos bases natos: Ricky, que va a ser un enorme jugador, de eso no cabe ninguna duda, pero que es un tipo para romper un partido, no para construirlo, y Raúl López, un veterano venido a menos que está muy lejos de aquel jugador en el que se fijaron los Utah Jazz en 2001. Y más aún cuando te llevas a dos jugadores comparsa, en los que sólo se confía cuando el marcador es favorable como Claver o San Emeterio.
Debilidad en el juego interior
Parece mentira que, contando con tres fajadores natos debajo de los aros como Marc, Vázquez y Reyes, nos hayamos mostrado tan blandos en el juego interior, inexistente por otra parte en muchas fases del campeonato. El mediano de los Gasol se ha mostrado timorato en ataque, como sin ganas de emplearse en el cuerpo a cuerpo, como con miedo a una lesión que le cortara su ascendente carrera en la NBA. A Fran Vázquez, ese gran intimidador, le costó bajarse del avión casi una semana, y aunque dejó destellos ante las Hemanitas de la Caridad de Líbano y Canadá, ante los equipos importantes desapareció.
Las mechas de Rudy
Quiero echarle las culpas al peluquero, porque es la única forma de entender la actitud de este gran jugador en este campeonato. Quizás se pasó con el agua oxigenada y le afectó a las neuronas....pero este no es mi Rudy, que me lo han cambiado. Entiendo que se ha metido en una peligrosa espiral de futuro con sus desavenencias con los Blazers, pero no es normal el desastroso campeonato que ha protagonizado. Si sólo miramos sus estadísticas, parecería que su paso por el torneo ha sido notable, pero cualquiera que entienda un poquito de cómo va esto del baloncesto sabe que no es así. Hoy, sus primeros puntos, de tiros libres, los ha conseguido en el minuto 3 del tercer cuarto, después de una erratíca serie de tiro en el primer periodo de 0 de 5 en triples.
Sin sistemas de ataque
La improvisación al poder. El ataque español se ha basado en ramalazos de Navarro y en la insistencia en buscar el juego exterior cuando contábamos con quizás el mejor bloque de pívots pasadores del campeonato. De poco ha servido el gran juego exterior de Garbajosa, con un gran 57% en tiros de 3, si luego veías que esa era una de nuestras pocas opciones en ataque. Las jugadas se resolvían casi siempre en acciones individuales, con muchas pérdidas de balones y escaso rebote ofensivo. La selección de tiro ha sido en muchas ocasiones nefasta.
El rebote defensivo
¿De qué sirve una gran defensa si luego no se sabe cerrar el rebote defensivo? Dar segundas opciones al Líbano no preocupa, pero hacerlo con Francia o Serbia se paga, y muy caro. Y aquí además entra en juego el aspecto psicológico: la frustración que siente un jugados tras 22 segundos de excelente defensa para que luego te cojan el rebote y tengas que volver a empezar no hace otra cosa que llevarte primero a la precipitación, y posteriormente a la desesperación.
Scariolo
Tendría muchas cosas que decir del seleccionador nacional, pero creo que todas ellas se resumen en la última jugada del partido de hoy ante Serbia: 3 segundos por jugar, 3 abajo. Única opción, bloqueos para que reciba un jugador al que no le tiemble el pulso en esos momentos, que sepa dominar el balón y que tenga un buen tiro exterior. No hay opción de un segundo pase. A Serbia le bastaba una falta personal para ganar el partido. ¿Qué jugador, hoy por hoy, es capaz en la selección de manejar este tipo de situaciones? No hay duda, Juan Carlos Navarro. Entonces....¿por qué cojones ha sido él el encargado de poner el balón el juego? ¿Porqué un balón a Garbajosa de espaldas a canasta y a 10 metros del aro? Estos pequeños detalles hacen que te plantees si Sergio Scariolo es un buen entrenador, a pesar de los pesares, y a sabiendas que es uno de los tipos que más sabe de este deporte en Europa.
En definitiva, entre todos la mataron, y ella solita se murió. Nos guste o no, no nos hemos merecido más en este campeonato. Antes de acabar, una sugerencia a la FIBA: para el próximo torneo que organicen, que inviten a árbitros de balonmano o de hockey sobre patines para dirigir los partidos. Pintarían lo mismo que un colegiado estadounidense que está acostumbrado a pitar con unas reglas diferentes.
sábado, 4 de septiembre de 2010
España, 80 - Grecia, 72
Estamos de vuelta. Nos habíamos ido un rato en la fase de grupos, pero cuando ha llegado la hora de la verdad, hemos demostrado que somos buenos, muy buenos. Y todo ello a pesar de que la gestión de Scariolo del partido ha tenido luces y sombras. las luces, sin duda alguna, esa defensa en zona que ha acabado por acogotar a los griegos, con presión en la posesión de balón, abiertos para no permitir lanzamientos de tres, pero muy bien en las ayudas a los hombres altos cuando llegaban balones dentro.Da la impresión que todo esto, con Pau y Calderón, hubiera sido pan comido, y probablemente hubiéramos dejado de sufrir en el segundo cuarto, pero hay que jugar con las cartas que nos han tocado, que, a pesar de no ser las mejores, no son malas. Tras un primer cuarto extraño donde los haya, en el que hemos cogido 2 rebotes (!!) y hemos permitido penetraciones en la zona, hemos salido más enchufados en el segundo periodo. Pero han continuado los desajustes defensivos, y en el juego interior, Schortsanitis nos ha hecho más daño del que debiera.
Pero por fin ha aparecido la figura de Juan Carlos Navarro. Hoy era un partido para él. Es un jugador que marca diferencias, capaz de lo bueno y de lo malo, y hoy, afortunadamente, ha tocado lo primero. 22 puntos con 5 bombas sin fallo, dos triples e inmaculada su estadística desde la línea de tiros libres. Si este hombre no falla, es difícil que la selección española pierda. Bien Rudy, en un trabajo más oscuro que de costumbre, sensacional Felipe Reyes bajo los tableros, y gran labor de Fran Vázquez, que apunta a ser clave en los partidos que nos quedan.
Todo esto tiene un olor añejo....no hace falta remontarse demasiado en el tiempo. Hace apenas un año nos plantábamos con las mismas preocupaciones en la fase final del Europeo, lo que hacía que un servidor tuviese grandes dudas, pero al final pasó lo que pasó, lo que espero que vuelva a pasar esta próxima semana.
Todavía no hemos hecho un partido perfecto. Guardémoslo para la final....
jueves, 2 de septiembre de 2010
España, 89 - Canadá, 67
Por una vez, y sin que sirva de precedente, empezaré con un aspecto positivo: el definiivo renacimiento de Fran Vázquez. Y es que en un equipo con unas carencias tan palpables como es ahora el nuestro, cualquier detalle positivo se agradece. Nuevamente inmaculado en el tiro (9 de 9) y por fin intimidando como sólo él sabe hacer. Por lo demás, un Rudy pasado de revoluciones, que si bien se muestra efectivo de cara al aro, no ofrece la seguridad a la que nos tiene acostumbrados. Y poquito más.Nuevamente hemos estado ramplones en ataque, sin ideas, aparentemente sin sistemas de juego que, en los partidos de preparación se abusaba de ellos y que en la competición no funcionan. Ricky sigue sin ser ese jugador mágico al que nos tiene acostumbrados, demasiada responsabilidad el cargar con la dirección de una selección campeona del mundo con 19 años. Su recambio natural, Raúl López apenas aporta nada en ataque, y poquito en defensa. Marc hoy se ha tomado el día libre, aunque se le ha visto 20 minutos sobre la pista, mientras que la segunda línea sigue aportando con cuentagotas.
Pero vamos a ser optimistas. Todavía no hemos visto a Navarro en su apogeo, Ricky algún día tiene que demostrar que ha mejorado ostensiblemente esta temporada su tiro a canasta. Rudy, si es capaz de domesticar y encauzar todo ese exceso de adrenalina que está mostrando en esta fase de grupos, puede ser determinante. A Gasol todavía no se le ha visto morder debajo del aro....si todos estos factores confluyen en un único partido, somos capaces de ganar a cualquiera que se nos ponga por delante. Pero si jugamos como la primera parte de hoy o como la de Líbano, nos volveremos a casa con las orejas gachas a la primera de cambio.
Habrá que esperar ese punto de inflexión. Hoy al menos las caras al final del partido eran sonrientes....
miércoles, 1 de septiembre de 2010
España, 91 - Líbano, 57
Definitivamente, habrá que pensar que lo de la selección española es más un caso de diván de pisquiatra que meramente deportivo. Los primeros 20 minutos de hoy probablemente sean los peores de este equipo en los últimos 15 años, sin ideas en ataque, sin contundencia en defensa, con agujeros en el rebote, con pérdidas de balones...afortunadamente, enfrente teníamos hoy a una selección que, por imperativo religioso, tiene prohibido hidratarse hasta que se ponga el sol, lo cual les iba a hacer caer de maduros, como así ha sido.Si la cara es el espejo del alma, la de los españoles reflejaba en los primeros minutos la impotencia del que se sabe superior pero no sabe cómo demostrarlo. Ha habido un detalle que me ha llamado fuertemente la atención: en las ocasiones de finalización de contraataque o de superioridad en la zona, nadie, ni los más grandes, iba a romper el aro, todo eran tristes bandejas que a menudo escupía el aro. Nada que ver con el ya casi mítico gracias a la publicidad mate de Rudy.
Pero afortunadamente en la segunda mitad las cosas han cambiado. Por fin Fran Vázquez ha disputado sus primeros minutos en este campeonato (lo que había hecho en los anteriores tres partidos sería una falacia llamarle jugar). Por fin hemos sido capaces de leer la defensa, que invitaba como un libro abierto a meter balones a los pívots. Por fin hemos corrido cuando teníamos que correr, y elaborar la jugada con la defensa formada. Por fin la gente de banquillo ha aportado algo más que toallas en los tiempos muertos.
Si queremos ser positivos, hay que pensar que todavía no hemos mostrado ni un 40% de nuestro verdadero potencial. Gasol hoy sí ha sido ese jugador determinante que le está haciendo triunfar en la NBA, a pesar de seguir pecando de timorato debajo del aro, hoy el 80% de los balones que ha recibido deberían haber acabado en mate. Hemos ganado un partido por 34 puntos con dos de nuestras mejores bazas en ataque, Navarro y Rudy anotando tan sólo 5 y 7 puntos respcetivamente. todo esto nos hace pensar que, si por fin se alinean todos nuestros astros, podemos ganar a cualquiera. Y no deben asustarnos los posibles rivales en los cruces, como bien recordaba Marca en su edición papel de hoy, en 2006 ganamos en octavos a la vigente entonces campeona del mundo, Serbia, en cuartos a Lituania, la campeona de Europa de 2003, en semifinales a Argentina, campeona olímpica en 2004, y en la final a Grecia, campeona de Europa de 2005.
Por cierto....es una impresión mía o Rudy parece sobrerevolucionado? Para mí que van a ser esas mechas que se ha dado este verano.....
martes, 31 de agosto de 2010
España, 73 - Lituania, 76
Lamentable. Triste. Indignante. Elíjase el adjetivo que mejor defina la penosa imagen que hoy hemos dado ante la selección de Lituania. Lo primero que me viene a la cabeza es cuando de pequeños jugábamos en verano en los frontones al primi, que siempre había alguien que, al iniciar el torneo, decía..."la primera se perdona". Pues eso mismo le ha pasado a la selección española esta noche: el primer tiro de ellos se perdona, el rebote en defensa no existe, damos siempre segundas opciones. Y claro, Lituania es un equipo que, si le haces regalitos, los acepta encantado, y aún y así, en la primera parte, nos hemos ido con una ventaja de 8 puntos, que podrían haber sido 24 a poquito que hubiésemos estado finos en el rebote en defensa.Vamos con un dato abrumador, y que esclarece el porqué la selección española es imposible que gane este mundial: en los tres partidos disputados, los 6 jugadores de banquillo, es decir, Raúl, Mumbrú, Vázquez, Llull, San Emeterio y Claver entre todos promedian 10,2 puntos y 3,1 rebotes por partido, o lo que, traducido al lenguaje coloquial vendría a decir.....una puta mierda.
Y eso que hoy parecía todo enderezado, con ventajas hasta de 18 puntos a falta de 14 minutos por jugar....pero nuevamente la indecisión de Scariolo en el banquillo, la fragilidad en el rebote, la falta de intensidad defensiva y la precipitación en ataque han hecho que una selección como la lituana, que son Kleiza y cuatro amigos, nos haya bajado de las nubes, y nos haga plantearnos si es el italiano que tenemos al mando es la persona idónea para llevar este equipo. Ahora se me vienen a la cabeza sus indecisiones con micro de la Sexta incorporado que fueron audibles para toda España en los partidos de preparación...
Y hablando de la cadena de Milikito....me parece genial lo que han planteado en la web, con una multipantalla que, en teoría, nos deja seguir todos los partidos en juego...en la práctica, es un cúmulo de errores insufrible, hoy por ejemplo no había sonido en el partido de España, y al final terminaré odiando la cerveza San Miguel de tantos anuncios intrusivos que nos cuelan en las retransmisiones de internet. 0 para la Sexta, 0 para España. Empate.
domingo, 29 de agosto de 2010
España, 101 - Nueva Zelanda, 84
Al final cayeron de maduros. Puede sorprender, si no se ha visto el partido, que los All Blacks nos hayan puesto en aprietos durante casi 30 minutos, aunque finalmente se ha impuesto la lógica. Esta vez han entrado los tiros libres (21 de 25), han entrado los triples (10 de 20) y la dirección de juego ha estado a la altura de las circunstancias.En la parte positiva, destacar la labor de Ricky Rubio, que esta vez sí que ha sabido llevar el tempo del partido y que ha repartido asistencias a diestro y siniestro, la de Rudy Fernández, casi infalible en el tiro y máximo reboteador del equipo, y Juan Carlos Navarro, que ha vuelto a ser La Bomba que tanto necesita este equipo. Bien Raúl López en los pocos minutos que ha tenido, e inconmensurable Marc Gasol bajo los tableros.
Pero...siempre hay un pero, y en este caso unos cuantos. No es de recibo que una selección tan limitada como Nueva Zelanda nos endose 44 puntos en la primera mitad del partido. Numerosos desajustes defensivos, y sobre todo, la infinidad de rebotes ofensivos que han capturado han hecho que por momentos nos acordáramos del partido de ayer. Y es que es significativo que los máximos reboteadores de España hayan sido Rudy y Ricky.
Necesitamos a Fran Vázquez. No es ni la sombra de lo que es en el Barça. Se le ve perdido en la pista, y hoy era un partido para él y para Marc, que deberían haberse forrado de puntos entre ambos. Por otro lado, la segunda línea, los teóricos suplentes, siguen sin aportar apenas nada. Hoy, entre Claver, San Emeterio, Mumbrú y Llull han conseguido en total 5 paupérrimos puntos, lo que ante un rival con algo más de entidad sería una sentencia de muerte.
Y un pequeño dato que se queda en anécdota....nos han clavado 4 triples en los últimos y relajados 2 minutos. Al final no han servido para nada, pero Scariolo debería tomar nota de este detalle.
En definitiva, un partido complicado hasta que los de las antípodas han dicho basta. Se ha mejorado con respecto al partido ante Francia, pero desde luego no es para tirar cohetes. En teoría no debería haber ningún problema para clasificarse primeros o segundos, pero ojito con las peritas en dulce.
sábado, 28 de agosto de 2010
España, 66 - Francia, 72
No entiendo a Scariolo. Me parece una absoluta frivolidad llevar a un Campeonato del Mundo únicamente dos bases natos. Porque puede pasar lo que pasó en la fase de preparación, que tu base titular, Calderón, se lesione, y que en el primer partido del campeonato esté a punto de suceder lo mismo con Ricky. Además, como recambio del primero, se lleva a Raúl López, un gran manejador del balón pero que no es ni sombra de lo que fue. Y Ricky es un gran jugador, pero es más un revulsivo para cuando las cosas no salen que un organizador de juego asumiendo todo el peso del equipo, al menos por ahora. Y todo esto se ha mostrado a la perfección en este primer partido del Mundial de Turquía, donde, a decir verdad, se ha fallado prácticamente en todos los aspectos del juego, pero sobre todo, bajo mi punto de vista, lo que ha sido determinante ha sido la falta de dirección en el equipo.Claro está, todo esto nos lo podemos permitir en un primer partido de una fase de clasificación con 3 rivales muy débiles ante los cuales sería muy complicado perder ni haciendo trampas, pero es significativo que una selección como la francesa, con muchas bajas, que tenga como estrellas al resucitado Gelabale y a un chavalito de 20 años que ni siquiera entraba en la primera convocatoria de 24 jugadores, te coma la oreja de la manera en la que lo han hecho esta noche. Y es que el único consuelo posible es pensar que peor es muy difícil jugar.
Se ha fallado en todos los frentes. A la debilidad ya señalada de la dirección de equipo, hay que sumar la inconsistencia de dos jugarores que, a pesar de haber sido los máximos anotadores del equipo, con 17 y 13 puntos respectivamente, Navarro y Rudy se han mostrado dispersos durante todo el encuentro, y que sólo en momentos puntuales de la segunda parte han sacado a relucir su talento. Otro jugador que debería ser clave, Marc Gasol, se ha quedado en 8 puntos y 7 rebotes, viéndose siempre superado por la defensa rival. Y qué decir de Fran Vázquez, que a pesar de que su cuerpo lo hemos visto pululando por el parquet, su cabeza se ha quedado en el hotel, o Garbajosa, que lo único positivo que ha hecho ha sido el triple que garantiza en cada partido.
Pero si en el aspecto individual la cosa ha ido mal, en el aspecto colectivo ha sido aún peor. Es inadmisible que una selección campeona del mundo acabe el encuentro con 17 de 32 en tiros libres. Mis equipos infantiles de las Agustinas superaban habitualmente ese porcentaje hace unos años. La defensa ha hecho aguas en muchos momentos, olvidándonos de los buenos resultados que nos daba la presión tras tiro libre en los partidos de preparación, y permitiendo a jugadores que están de vuelta como Gelabale se conviertan en protagonistas inesperados. Mal también en la terminación de las jugadas, nos han puesto una sarta de tapones desquiciante, mal en las segundas opciones...
Si a todo esto añadimos un arbitraje rozando la calificación de nefasto (algo que, por otro lado, a nadie debe sorprender en un mundial) ha dado en conclusión una primera derrota de la que se suponía la gran favorita. El único consuelo que nos queda es que, por una parte, como ya he dicho antes, peor es muy difícil jugar, y también que la selección de fútbol empezó igual hace un par de meses, y fíjate como acabó la historia.....
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