domingo, 29 de julio de 2012

España, 87 - China, 71. El debut esperado

No tengo a mano datos que lo corroboren, pero España siempre empieza así los campeonatos: cinco minutos de caraja total, para luego, poco a poco, ir asentándose sobre la pista. Y en Londres no iba a ser la excepción. El rival, el de casi todas los Juegos Olímpicos, China, que ha mostrado al mundo sus dos caras, el talento de sus jugadores altos y la carencia de un estilo propio. Jugando a ráfagas, ha llegado a poner en pequeños aprietos a la selección española en el primer cuarto, aunque poco a poco han ido cayendo de maduros, y entre la acumulación de faltas personales y el despertar de nuestros jugadores clave, las aguas han vuelto al cauce deseado.

Es pronto para hacer una valoración exhaustiva del juego de los españoles. Debutar en un torneo como los Juegos Olímpicos nunca es fácil, pero la prueba se ha pasado con notable. Han tenido que ser los de siempre, Pau Gasol y Jose Calderón, los que comenzaran a marcar el territorio. El primero, fiel a su estilo: parece que no está, pero acaba siempre con un 20-10, mientras que el segundo ha repartido juego y se ha mostrado exquisito desde la línea de 3 puntos, anotando tres triples que han dado las primeras diferencias en el marcador. Mención especial a un Marc Gasol ya recuperado, que si bien ha estado timorato en un primer momento, poco a poco ha ido metiéndose en el partido, demostrando que va a ser una de las piezas fundamentales de esta nuestra selección.

Una gran noticia ha sido también la reaparición de Juan Carlos Navarro, que, a un 30% de lo que nos tiene acostumbrado, ha acabado el partido con 14 puntos en 18 minutos de juego. Y, como no, la aportación de Serge Ibaka, nuestro congoleño adoptado, todo un seguro de vida debajo de los tableros, y demostrando además que tiene un tirito de media distancia ciertamente destacable. Sin olvidar la reaparición de Sergio Rodríguez, que si está a un buen nivel físico después de sus problemas, puede ser la revelación de este campeonato.

No he acabado de entender varias decisiones de Scariolo. Calderón, tras un primer cuarto para enmarcar, prácticamente ha desaparecido del parqué, jugando en su lugar un Victor Sada que dista mucho del jugador que ha sorprendido esta temporada con el FC Barcelona. Tampoco he entendido la escasa aparición en pista de Felipe Reyes, tras la gran pretemporada que se ha cascado, o el empeño de mantener en pista a un Rudy Fernández a años luz de su mejor versión. Preocupante, además, la falta de fluidez de la llamada segunda línea, con jugadores que son estrellas en sus equipos, como Sergio Llull y San Emeterio, pero que cuando se enfundan la casaca roja (blanca, en este caso) pasan más que desapercibidos.

Un dato tan curioso como preocupante es que España ha fallado el mismo número de tiros libres que de triples: 8. Un 64% desde la línea de personal no es de recibo para un equipo que aspira a medalla. Afortunadamente, no lo hemos echado de menos al final. En resumen, debut esperado de la selección española, y a esperar que se vaya cogiendo poco a poco el ritmo de una competición tan exigente como ésta. Por cierto, en Portland se siguen preguntando quién coño es ese Víctor Claver que han fichado.....






lunes, 2 de julio de 2012

Meneame.net...en qué te has convertido?

Desde hace unos años, soy asíduo a Meneame, una web que es un agregador de noticias, en la cual los usuarios pueden enviar aquellas que encuentran por la red y consideren interesantes, mientras el resto las votará positiva o negativamente dependiendo de si han resultado interesantes o no. Las más votadas llegan a portada, siendo hasta hace poco un referente de la actualidad nacional y mundial, un reflejo de la actualidad más inmediata.

Si. Hasta hace poco. De un tiempo a esta parte se ha visto inundada de usuarios que consideran que cualquier atisbo de felicidad es improcedente. Que España va mal, y es de eso de lo único que podemos hablar. El mejor reflejo es lo sucedido en el día de ayer. La selección española de fútbol ganó la Eurocopa, se convirtió en la primera en enlazar tres títulos consecutivos, 18 millones de personas dicen los ratings de audiencia que vieron el partido, aunque seguro que fueron muchos más, hoy es portada en todos los periódicos nacionales y locales, incluidos País Vasco y Cataluña, millones de personas se echaron a la calle para celebrarlo....pero la noticia no llegó a portada. Y no lo hizo porque, en el momento de redactar estas líneas, 227 usuarios la consideraron irrelevante, 60, cansina, 8,sensacionalista...


Los argumentos para echar abajo la noticia son, cuando menos, variopintos:
"Acabo de oír vítores y celebraciones en la calle. Me asomo. Veo que hay gente un peldaño evolutivo por abajo fuera de sí. Ni idea de que también existía el Día del Orgullo Paleto Español." 

"Mientras veíais el partido, la luz ha subido un 4%"
"A ver si cuando suban el IVA, recorten salarios, tengáis que pagar más por las recetas, recorten más las pensiones y en definitiva... os hundan más en la miséria, salís a la calle con tanto ímpetu para protestar como lo haréis la mayoría esta noche para celebrar la victoria de España."


Es decir, no tenemos derecho a alegrarnos de la victoria deportiva porque las estamos pasando putas. Sólo tenemos derecho a estar amargados, y sólo podemos salir a la calle para manifestarnos contra el Gobierno, pero eso sí, sin banderitas de España, porque eso es muy facha. Que esa es otra...si mencionas España, es que eres de derechas, ya no te quiero ni contar si en algún momento se te ocurre alabar algo que haga el Gobierno, o decir que te sientes español. Desde ese momento, tienes colgada la etiqueta de nacionalista español, hijo de papá y fascista recalcitrante. La estupidez llevada a un grado sumo.


Y yo entiendo que la situación actual es mala en este país, que hay muchos problemas importantes por resolver....pero de ahí a que se nos quiera impedir que disfrutemos de las poquitas alegrías que nos puede dar la vida, aunque sea a través del triunfo deportivo de una selección, va un mundo. Afortunadamente, toda esa gente amargada no representa a la mayoría de la población, pero son capaces de cargarse una web altamente interesante tratando de imponer su criterio, el cual consideran único. Gente que se llena la boca cuando piden democracia, y son los más radicales dictadores de su ideología, gente que se enorgullece de sus actitudes reivindicativas pero desprecian a los que no piensan como ellos, gente que, como este país se levante y empiece a funcionar, no se qué va a ser de ellos.


Y son (somos) ya muchos los que nos hemos cansado de tanto radicalismo sin sentido, hartos de no poder discutir de igual a igual, ya que te condiciona tu forma de pensar diferente. Y lo más triste de todo es que la web permite seleccionar las noticias que quieres ver, es decir, si te importa un pimiento el deporte, basta con desmarcar esa opción, y a partir de ese momento, éste ya no existe para tí en Menéame. Pero no. Si no muestran al mundo su angustia, no son felices. Quieren un mundo de amargados, pero conmigo que no cuenten.

domingo, 24 de junio de 2012

Nunca estamos contentos

Cómo nos gusta criticar. Ya lo dijo sabiamente del Bosque el otro día en rueda de prensa, hemos pasado de pobres a ricos muy rápidamente, y ahora que tenemos una selección campeona del Mundo, campeona de Europa y en semifinales para conseguir un nuevo título continental (que no hace falta irse muchos años atrás para que nos partiéramos la caja de risa si alguien nos cuenta lo que iba a pasar) resulta que no nos convence, que parece que tengamos que ganar todos los partidos 5-0 y encima jugando bonito.

España es un país que lo forman 45 millones de seleccionadores nacionales, y todos sabemos más que nadie de fútbol. Llega el primer partido del campeonato y del Bosque nos sorprende al no sacar ningún delantero centro nato, optando por el tan manido "falso 9", representado por Cesc. Empatamos a uno contra una selección a la que no se le ha ganado en 90 minutos desde los años 20, y comienzan a aflorar las críticas. De repente, ya no somos tan buenos. Da igual si hemos controlado el balón, da igual si todos, absolutamente todos los equipos que se enfrentan a España desde hace unos años lo hacen siempre dando un paso atrás. Al final, el único que parece confiar en el equipo es el seleccionador oficial, y el resto de seleccionadores discutimos sobre la viabilidad de no jugar con un punta, como si al Barça, base de la selección, no le hubiera dado pocos títulos y levantado suficientes elogios por su juego.

Y es que tenemos una memoria muy selectiva. Todos nos acordamos de Casillas levantando sendos trofeos en 2008 y 2010, de cómo lo celebramos, pero aprece ser que nadie se acuerda que para ello en la Eurocopa empatamos a 0 con Italia, ganamos a Rusia 3-0 y a Alemania 1-0. Y en el mundial ganamos a Portugal, Paraguay, Alemania y Holanda por el mismo resultado, un pírrico 1-0. Como si no estuviéramos acostumbrados a sufrir...

De todas partes del mundo llegan elogios, todas las selecciones salen acongojadas, cambian sus sistemas, renuncian a su estilo para enfrentarse a la mejor selección del planeta, pero nuestra naturaleza insaciable nos hace querer más, nos hace exigir que juguemos bonito, que disparemos 20 veces a puerta y que marquemos cinco goles. Qué razón tenía aquel que dijo eso de que España es diferente.

Y ya estamos en semifinales, casi como quien no quiere la cosa. Hace 6 años estaríamos eufóricos, hoy sin embargo estamos expectantes. Y ganaremos la Eurocopa de nuevo, y seguro que todavía hay alguien que diga aquello de..."sí, pero tiramos poco a puerta". Somos así, qué se le va a hacer...

jueves, 22 de marzo de 2012

El cáncer del Real Madrid

Asisto atónito, en mi condición de culé, a la destrucción a nivel popular y mediático de nuestro principal rival, un club con 110 años de historia que, un portugués y sus secuaces se están cargando en un par de años. Al margen ya de rivalidades mal entendidas y de odios al eterno rival, lo que está pasando en el Real Madrid es del todo inaudito. Un club admirado en medio mundo, seguido por millones de personas en todo el planeta, de un tiempo a esta parte está consiguiendo que pierda el cariño que la gente sentía por él, a excepción de sus seguidores más acérrimos.

Y el culpable no es otro que el tipo éste que veis a la derecha. José Mário dos Santos Mourinho Félix. Mou, para los amigos. Desde su llegada al club de la Castellana, no ha hecho más que irritar a sus rivales y, lo que es peor, encolerizar a parte de los seguidores merengues. Su prepotencia, su ego y su chulería no encaja en un club admirado y querido allende los mares por su espíritu de caballerosidad y señorío, términos que hace tiempo que quedaron en desuso en el diccionario madridista.

Lo del último partido, el miércoles ante el Villarreal, debería ser la gota que colmara el vaso de cualquier presidente con dos dedos de frente. Pero claro, ahí tenemos otro nuevo problema: Florentino Pérez hace oídos sordos, y a pesar de la vergüenza a nivel mundial que supuso la actitud de jugadores y cuerpo técnico en el terreno de juego y más tarde en el túnel de vestuarios, es capaz de alinearse con ellos y negar cualquier evidencia. No solo expulsan a su preparador físico por cuarta vez esta temporada, no solo expulsan al propio Mourinho y a dos jugadores más, uno por mofarse del árbitro y otro por reiteradas faltas, no solo desprecian a la prensa, y por ende a sus seguidores, dando plantón a los medios de comunicación después del partido, sino que enciman se quejan de las decisiones de un árbitro que, si bien no tuvo una buena noche, se equivocó en más ocasiones en contra del Villarreal! Y, para rematar la faena, uno de sus jugadores, famoso por ser muy guapo, muy bueno y muy rico, según palabras propias, no paró al finalizar el partido de gritar y gesticular insinuando un robo por parte del árbitro, y otro, famoso por pisar manos de estrellas del fútbol mundial, insinuara la profesión más antigua del mundo a la madre del susodicho, mientras tanto, el títere que tiene como representante, remata la faena diciendo estupideces en el Twitter.

Mención aparte merece la antaño llamada prensa deportiva, la cual tendrá su propia entrada en estos lares uno de estos días, con forofos disfrazados de periodistas como Tomás Roncero o Siro López, capaces de negar que la nieve es blanca con tal de evitar crítica alguna al club de sus amores. Han convertido su profesión en un circo, y corren el grave peligro de que les crezcan los enanos, con un porcentaje de los aficionados cada día más molestos por sus incongruencias y sus salidas de tono. Anoche, sin ir más lejos, el colegiado sufrió un linchamiento mediático por un supuesto error gravísimo (no expulsar a un jugador con dos tarjetas amarillas), el cual no fue tal, sino una mala realización de La Sexta, el canal que emitía el partido. Por supuesto que nadie se bajó del burro cuando se demostró la verdad.

Y, a todo esto, la distancia con el Barça es ya de 6 puntos. Una distancia abismal a falta de 10 partidos por disputar, pero que ha provocado que el canguelo se apodere de la masa social y del aficionado de a pie. Y si el Madrid no gana esta liga, que nadie se lleve a engaño. No habrá sido por los árbitros ni por el tan manido villarato. No. Habrá sido por culpa de un entrenador que sobra en la supuesta mejor liga del mundo. Él, y todo su séquito. La afición del Madrid acabaría por agradecérselo.