viernes, 12 de agosto de 2011

¿Porqué los videos de YouTube se ven tan lentos en Movistar?

Empiezo a estar harto. No sólo somos el país del mundo que más caro nos resulta internet, sino que encima tenemos que soportar que, por un puto pique ente los imperios de Youtube y Movistar, pidiendo pasta éstos a aquéllos por actuar como canal de distribución de sus vídeos, al final, el que paga el pato es el usuario final. O sea, tú. O yo en este caso. Movistar está capando los vídeos como medida de fuerza ante Google, aunque al parecer no es el único operador que lo hace.

No se si os habéis fijado, pero, sobre todo en verano y por la tarde-noche, los vídeos de YouTube van a una velocidad pírrica, teniendo dificultades para verlos de un tirón incluso a una velocidad ridícula como 240p (la mínima que nos ofrece YouTube, un vídeo en HD va a 720p). Esto además viene de lejos, y, a pesar de que hecha la ley, hecha la trampa, soy de los que no me gusta toquitear el ordenador por miedo a que el pobre bicho deje de funcionar, que ya tiene una edad respetable.

Lo gracioso, o lo curioso, o, en mi caso, cabreante de este asunto, es que ayer envié un aviso a Movistar quejándome de esto (de malas maneras, lo reconozco, podía haber dicho vídeos en lugar de putos vídeos) pensando que no me responderían, pero hete aquí que esta mañana me encuentro un mail en el cual, de muy buenas maneras, me insta a quejarme a YouTube, ya que si sólo sucede con una página en concreto, el problema no es de ellos. claro está que este asunto no es nuevo para Movistar. Lo más curioso del tema es que hoy los vídeos van incluso más lentos que ayer. Me da por medir la velocidad y....en fin, comprobarlo por vosotros mismos....


La línea negra soy yo. Y no han podido elegir un color más acertado para representarme. ¿Es casualidad que justo el día después de quejarme mi velocidad con los vídeos de YouTube baje a la mitad?. Quizás soy muy suspicaz, pero vaya...la bajada es evidente.

En fin, que no se qué pensar. Cualquier vídeo de cualquier otro proveedor se ve de cojones con mis 10 Megas, con YouTube, ajo y agua. Os pediría que hiciéseis la prueba en el enlace que os dejo al final, sólo por ver si me quedo más tranquilo por aquello de mal de muchos, consuelo de tontos, o por si hago más mala hostia. Comentarios, debajo.

PRUEBA DE VELOCIDAD DE YOUTUBE

martes, 9 de agosto de 2011

La odisea de solicitar una ayuda al alquiler de la vivienda

Esta mañana he sucumbido a la burocracia. Ha sido más fuerte que yo. Y eso que me he levantado con ganas de luchar, con mi montón de papeles entre los que ilusamente pensaba que no faltaba ninguno, pero la bofetada virtual que me ha dado la administración representada en la figura de una amable funcionaria me ha dejado K.O.

Todo comenzó hace algunos días, cuando acudí a la que irónicamente llaman Oficina ÚNICA de la Vivienda de la Consejería de Vivienda y Obras Públicas del Gobierno de la Rioja. Entré para informarme acerca de la solicitud de ayudas al alquiler de la vivienda, donde se me dio un listado de papeles que tenía que presentar en la otra punta de la ciudad, en las oficinas del IRVI de la calle Mayor, 35. De pronto, la oficina única ya no lo era tanto. Pero bueno, tampoco eran demasiados requisitos, a saber (según la nota manuscrita que me facilitó la funcionaria):

*Contrato de alquiler
*Vida laboral (que tuve que solicitar por teléfono y recibirla en mi domicilio 4 días después)
*Declaración de la Renta de 2010, o, en mi caso, certificado de empresa.
*Resguardo del último pago del alquiler.
*Documento de la solicitud rellenado y firmado.

Tengo que reconocer que me pareció demasiado sencillo, por lo que esta mañana, cuando ya tenía toda la documentación en mi poder, me he adelantado en previsión de lo que siempre ocurre en la Administración, es decir, que falta algún papel, y me he llevado además el certificado de empadronamiento, fotocopias del DNI, el certificado de retenciones de hacienda y hasta una copia de mi contrato de trabajo. En vano.

Llego a las oficinas del IRVI, y la señorita que me atiende con total gentileza me dice que está todo en orden, pero que falta alguna cosilla que otra. Un par de chorradas que enumero a continuación:

*El Modelo 600 que certifica el pago del impuesto sobre transmisiones patrimoniales onerosas, que amablemente me venderían en la calle Portales, 46, donde debería presentar a su vez también el contrato de alquiler, original más copia, y fotocopias de mi DNI y de la arrendadora. ¿El coste? Entre 60 y 100 euros.
*El resguardo de ingreso en Hacienda por parte del arrendador de la fianza entregada por mí a la hora de firmar el contrato, que debería depositarse en la calle Portales, 71, donde nuevamente tanto el arrendador como el arrendatario deberíamos presentar nuevamente sendas copias del contrato de alquiler.
*Un justificante por parte de la arrendadora con el desglose de los gastos de comunidad incluidos en el total del precio del alquiler de la vivienda.
*Notas simples informativas del Índice Central de Bienes, de acreditación de superficie útil de la vivienda y de bienes en propiedad. 10 euritos más, y otro nuevo paseo, esta vez a Avda. de Portugal, 2.
*Ficha de alta a terceros a rellenar en mi oficina bancaria.

Además, he tenido la suerte de que, al ser el ocupante único de la vivienda, he evitado otra serie de papeles. Resumiendo: para optar a las ayudas al alquiler de vivienda del Gobierno de la Rioja, tendría que hacer, como muy acertadamente ha definido la funcionaria, una gymkana por la ciudad, teniendo que desplazarme hasta a cinco sitios diferentes, pagar entre 70 y 110 euros, incordiar a la arrendadora que tendría que desplazarse al banco primero y a depositar el resguardo después, y todo ello para que estudien mi caso y dentro de 6 MESES comunicarme si se me concede o no la ayuda del 40% del alquiler, en mi caso unos 900 euros semestrales, durante dos años. Y todo esto lógicamente en horario de 9 a 2 de lunes a viernes.

La cara de gilipollas que se me ha quedado sólo la conoce la susodicha funcionaria, a la que no me ha quedado más remedio que preguntarle si había alguna cámara oculta grabándolo todo y luego saldría en la tele en algún programa de bromas pesadas, pero me ha garantizado que no. Con todos los avances técnicos y tecnológicos que tenemos hoy en día, la administración, y por ende la burocracia, parecen estancadas en la época del blanco y negro. Un simple cruce de datos entre administraciones minimizarían esta serie de molestias, administraciones que saben hasta el número de pie que calzamos. Pero claro está, si todo fuera tan fácil como apretar un botón, todo el mundo pediría ayudas, así consiguen que gente como yo los mande con todo el cariño a tomar por el culo y renunciemos a unas ayudas que ni siquiera sabemos si llegaríamos a cobrar algún día.

País de pandereta....cómo me ha recordado este magnífico corto.....


lunes, 1 de agosto de 2011

Neymartirio

Yo entiendo que en verano se generan menos noticias, tanto a nivel general como deportivo, y que éstas den paso a la rumorología para llenar páginas, pero lo del diario Marca con el asunto del presunto fichaje del brasileño Neymar por el Real Madrid ya es como para tratarlo de obsesión compulsiva.

De unos meses a esta parte, una de cada dos portadas y una de cada dos noticias de la portada en edición digital está dedicada al chaval brasileño. Que si el peinado de Neymar, que si Neymar dice que quiere visitar la redacción de Marca, que si Neymar va a ser mejor que Messi y Maradona juntos, Neymar por aquí, Neymar por alla... Lo curioso del tema es que estamos hablando de un crío de 19 años, que apenas ha jugado media docena de partidos con su selección, y, lo más importante, jamás ha jugado en Europa. No discuto su calidad, que obviamente la tiene, pero lo que es indiscutible es que no es lo mismo hacer malabarismos con defensas brasileñas que hacerlo con europeas.

Recuerdo el primer partido de Robinho con el Real Madrid. Hizo cinco bicicletas seguidas a su defensor hasta dejarlo sentado en el suelo. A la siguiente jugada se llevó un hachazo que le hizo plantearse un juego algo más colectivo... Neymar llegaría a un equipo que ya de por sí necesita dos balones para jugar: uno para Cristiano Ronaldo y otro para los demás. Y Neymar sin balón es como un jardín sin flores, por lo que el Real Madrid necesitaría plantear a la UEFA que le dejara jugar con tres balones para que sus estrellas y estrellitas satisficieran sus egos. El club merengue está dispuesto a pagar 40 millones de euros. Más de 6.500 millones de pesetas, que suena más absurdo.

Mientras tanto, a Morata, un chaval de 18 años que no para de meter goles con el Castilla y con las selecciones españolas inferiores, con una calidad más que contrastada, se le tienen que estar hinchando los cataplines al ver que no tiene (ni seguramente tendrá nunca) la confianza del dueño del Real Madrid, José Mourinho. Probablemente si se apellidara Moratao, tuviera pasaporte portugués y estuviera representado por Mendes, el otro dueño del club, la oferta por él sería mareante. Pero para su desgracia nació en Madrid y forma parte de la cantera madridista, tema tabú para Mou y sus secuaces.

Lo más gracioso de todo viene ahora, y es que el Santos, propietario del brasileño, ha anunciado que no vende, que de Neymar ná de ná, que ya ganarán el Mundialito al Barça por ellos, y que se queda en Brasil. ¿Qué va a hacer ahora el Marca? Tantas semanas vendiendo humo y ahora les pillan con los pantalones bajados...Es lo malo de fiarse de los rumores, y lo que es peor, venderlos como si fueran noticia. Este es el periodismo deportivo que nos ha tocado sufrir. Y pensábamos que todo era culpa de Eduardo Inda, pero está visto que no. Tras su marcha de la dirección del periódico, la basura sigue oliendo igual de mal.

*Nota: la imagen de la derecha no es un montaje, es una captura "tal cual" de la página de inicio de hoy, 1 de agosto de 2011, de Marca.com.

viernes, 22 de julio de 2011

Una etapa como las de antes

Hacía tiempo que no disfrutaba tanto con una etapa del Tour de Francia. Y es que hacía tiempo que no se veía una batalla desde el principio hasta el final, cada corredor haciendo la batalla por su cuenta, atacando casi de salida, en el primero de los tres grandes puestos de la jornada, el Telegraphe, y todo gracias al empuje de ese gran ciclista que es Alberto Contador.

Prácticamente sin opciones para la clasificación final, optó por intentar una gesta que recordaba a las de antaño, cuando los ciclistas eran más especialistas, y tenían que ganar en la montaña lo que luego perderían en las contrarreloj. Como cuando el gran Perico Delgado arrancaba con toda su alma en las rampas de cualquier puerto de los Alpes y dejaba a todos con una facilidad pasmosa. Hoy no había equipos, había corredores. Salvo el equipo del hasta hoy líder, Thomas Voeckler, que contaba con varios hombres entre los interminables grupos que se formaron, y que cometieron el error de que su jefe de filas de desgastara en solitario en persecución de los favoritos durante muchos kilómetros, el resto fue una lucha entre primeros espadas, que al final ha acabado con la victoria de un secundario, del más listo de la clase.

Han habido muchos años de monotonía en la carrera. Desde la desesperante (para los rivales) calidad de Miguel Induráin, pasando por el poderío de Lance Armstrong siempre rodeado de un equipo de gregarios de lujo, hasta las últimas ediciones, marcadas por la sombra del dopaje. Hoy se ha visto por fin la lucha del que no tiene nada que perder, contra unos rivales que, a pesar de no distanciarse en ningún momento demasiado del campeón español, no las tenían todas consigo. Con un Samuel Sánchez que ha demostrado ser uno de los corredores más inteligentes del pelotón internacional, consciente de sus carencias y sus virtudes, ha sabido exprimirlas al máximo, quedándose a un paso de una victoria que se ha llevado un corredor que ha sido mucho más listo, chupando rueda toda la subida para luego dar la estocada en los últimos kilómetros.

Se va a romper la racha de cinco ediciones consecutivas escuchando (o al menos intentándolo) el himno español en los Campos Elíseos, pero no importa. Además, les damos un respiro a los pobres franceses, que tienen que estar de nosotros, deportivamente hablando, hasta los cojones.