domingo, 10 de marzo de 2019

Mama

Desde aquella vez que casi te nos fuiste, vivía en una completa intranquilidad. Por primera vez, me planteé el tener que vivir sin tu presencia, fue muy duro verte en la UCI y que los médicos me dijeran que me preparara para lo peor. ¿Quién coño puede prepararse para eso? Pero saliste adelante, con un par. Encontraron a tiempo el bicho que te provocó aquella infección, y que te hizo ver tan cerca al de la guadaña que tuve que bromear contigo cuando me preguntaste, antes de entrar en intensivos, si te ibas a morir...por primera vez vi el miedo en tu cara.

En el fondo, todos tus hijos sabíamos que entrábamos en una espiral que intuíamos no iba a tener un final feliz. No mucho tiempo después fue un tumor el que te volvió a poner entre la espada y la pared, pero nuevamente saliste adelante. Tu cadera no aguantó más, tras una larga vida de trabajo y deporte, y tuviste que someterte a otra cirugía de la cual volviste a salir airosa...pero seguías cansándote. Y eso me preocupó. Una mujer tan vital, no era capaz de dar cuatro pasos sin tener que tomarse un respiro. Jamás entendí que tu médico privado del corazón, ese al que le soltabas 300 pavos cada vez que ibas, no te diera una explicación a tal hecho, ni siquiera digo un remedio...una explicación...

Pero nuevamente saliste adelante. Pero cada vez flojeabas más. Sacarte de casa era casi una misión imposible. No me costó convencerte para que te hicieras con una silla de ruedas eléctrica. Reconozco que tenía yo más dudas que tú! Sabía de tus habilidades con el Candy Crush, pero...manejar un joystick para que te llevara por la calle a 6 km/h? Recuerdo con cariño las primeras veces, cuando me pedías que te acompañara, porque no te sentías segura. Jamás te reproché que me atropellaras el pie en varias ocasiones 😄 y todavía lloro de la risa aquel jueves que me llamaste a carcajada limpia para decirme que te habías empotrado contra un árbol y que un hombre que pasaba por allí te había ayudado...yo muerto de miedo y tú de la risa....

Y, pasadas las Navidades de 2018, llegó la primera de las tres llamadas de teléfono que nadie quiere recibir..."nos ha llamado su madre porque se le ha hinchado su cara, y hemos mandado una ambulancia a su casa"...El servicio de teleasistencia que contrataste hizo que mi corazón empezara a latir con ansiedad...era mediodía, y no fue hasta pasada la medianoche cuando decidieron ingresarte. Urgencias es así. Para bien que esto ocurría, ya no había hinchazón, y, al parecer, todo tenía que ver con un fallo del riñón debido a una pastilla que vete a saber si dejaste de tomar....qué más da. En dos días estabas para darte el alta, cuando pasó lo de la rodilla, que hizo que no te pudieras mover...nuevo susto, extracción de líquido y en un día todo mejoró. Pero...

Era domingo, estaba en mi cama, durmiendo, cuando de repente sonó el teléfono. Ocho de la mañana. La segunda de las llamadas que nadie quiere recibir..."hemos enviado una ambulancia a casa de su madre, nos ha llamado quejándose, que no ha podido dormir en toda la noche..." Acudí raudo antes de que te llevaran, y en ese momento tuve la primera mala premonición...cuando vi cómo te sacaron para llevarte a la ambulancia, me vino a la cabeza la misma escena, 29 años atrás, cuando al regresar de fiestas de Ezcaray una tarde de agosto vi a mi padre abandonar su casa, la tuya, la mía, por última vez....

Pocas horas más tarde ya estabas mucho mejor, pidiendo que te llevaran a planta en la casi inhóspita zona de prehospitalización, abierta por culpa de la gripe y la saturación de urgencias...A la mañana siguiente nada podía hacernos pensar que estábamos disfrutando de nuestros últimos días contigo. Había un problema renal, pero no parecía importante..."mis riñones es lo único que siempre me ha funcionado de maravilla" nos repetías de vez en cuando. El martes me preocupé cuando, al guasapear a mi hermana para ver qué tal, me dijo que "igual". Acostumbrado al "está mejor" aquello sonó mal. "Mamá no orina, y le han tenido que poner una sonda". Aquello me preocupó mucho más. Fui por la tarde a verte, y no me gustó ver la bolsa de la sonda casi vacía...te noté triste, pero lúcida. Un escalofrío recorrió mi cuerpo en un momento dado. No pensé lo peor, pero no estaba tranquilo. Hablamos, todo parecía normal, salvo por el tono de tu voz. Me levanté y, mirando por la ventana, al anochecer, distinguí el pueblo de Villamediana en el horizonte. No esperaba que te levantaras, pero lo hiciste. Te apoyaste en la ventana y, durante unos cortos pero maravillosos minutos, disfrutamos del ocaso en silencio. Te di un beso al despedirme, y nada más cruzar la puerta, comencé a llorar...

Eran poco más de las 7 y media de la mañana del miércoles, cuando recibí la tercera de las llamadas que nadie quiere recibir. el corazón me latía a mil por hora, sabiendo de antemano lo que iba a escuchar..."buenos días, familiar de Esther Abad? Tengo que darle una mala noticia..." La peor de las noticias. La que nunca quisieras escuchar...

Ha pasado mes y medio ya de aquello, y no hay día que no te llore.Obvio es que cada día es más llevadero, pero el dolor es casi infinito. Mira que nunca hemos sido una familia cariñosa, pero aún y así echo de menos tu presencia, te sigo sintiendo cerca, pero se que ya no te volveré a ver. Y eso duele. Duele mucho.


martes, 5 de septiembre de 2017

Sabemos ganar bajo presión

Imagen: FIBA.com
Y sabemos hacerlo cuando nos fallan la mayor parte de nuestros pilares. E incluso cuando un árbitro se quiere erigir en protagonista. Hoy, ante todo, hemos demostrado que somos un EQUIPO, con mayúsculas, donde los menos habituales han sabido mantener el tipo, con un San Emeterio magistral en defensa, con Sastre y Oriola aprovechando sus minutos de juego como si fueran veteranos, y, hay que decirlo, con un Chacho Rodríguez que sabe que, cuando toca, hay que hacerse con las riendas del equipo, como ha sucedido hoy.

El comienzo del partido fue todo un absurdo. Casi 5 minutos con el marcador a 0, un 1-10 de salida en contra...tenía toda la pinta de ser el típico día tonto que se tiene en todo campeonato, que en parte así ha sido. Poco a poco hemos ido entrando en juego, contrarrestando las acciones determinantes de un Bogdanovic desquiciante a ratos, al que poco a poco hmos sujetado y que ha acabado casi desquiciado.

Ya en el segundo cuarto se ha visto una selección mucho más centrada, más parecida a lo que nos tiene acostumbrados. A pesar de ello, hoy no ha sido el día de Marc ni de Willy, y con un Pau más fallón de lo habitual, han sido otros los que han tirado del carro. Antes de legar al descanso, una ventaja de 10 puntos se nos ha visto reducida a 6 en los últimos segundos por errores de concentración que mejor tenerlos ahora y no cuando se jueguen las medallas.

La segunda parte ha sido más de lo mismo. España ha sido incapaz de marcharse en el marcador, y Croacia, de la mano de Bogdanovic y sobre todo de Saric en la pintura han dado la vuelta al partido, llegando a ponerse de nuevo arriba en el electrónico. Pero un Chacho inconmensutable ha anotado cinco puntos seguidos a falta de poco menos de dos minutos poniendo esa ventaja en el marcador para la roja. Cuando ya parecía encarrilado el encuentro, ha aparecido el protagonismo de un árbitro que primero ha pitado una técnica a Pau por protrestarle a su compañero...estando este a 20 metros de la jugada, y no contento con eso, ha pitado otra técnica a Scariolo, que se desesperaba en el banquillo. Cuatro tiros libres y posesión que volvían a dar opciones a los croatas. Pero al final ha salido cara. Un canastón de Sergio y la frialdad en los tiros libres de Ricky y San Eme han hecho el resto. También sabemos ganar sufriendo.



sábado, 2 de septiembre de 2017

Baloncesto coral

Imagen:FIBA.com
Si algo define a esta selección española es la no dependencia de uno de sus jugadores. Si bien ayer fueron el Chacho y Willy los que marcaron la pauta, hoy les ha tocado el turno a Ricky Rubio y al mayor de los Gasol. Un primer cuarto imponente del del moñete, sumado a una efectividad casi total del de Sant Boi han hecho que sobraran los tres cuartos siguientes.

Y es que lograr 19 puntos de ventaja en los primeros 10 minutos del partido permite bajar el pistón y pensar en los siguientes rivales. Aún así, el equipo de Scariolo no se ha relajado en demasía, aunque se han visto algunos desajustes defensivos y alguna frivolidad propios de la enorme superioridad de la selección española sobre el grupo de amigos que hoy parecían Satoransky y compañía.

Pau ha vuelto a ser el Pau de las grandes ocasiones. El líder que cualquier entrenador desea tener en pista. 9 de 10 en tiros de campo, y 7 de 7 en tiros libres en poco más de 20 minutos de juego. Y a descansar, que queda mucho torneo. Por su parte, el bueno de Ricky (pasa por peluquería, por favor...) ha comenzado el partido mandando, marcando los tiempos, y anotando todo lo que lanzaba a canasta. Dos asistencias de Navarro, dos tripes del de Masnou, han servido para empezar a poner tierra de por medio. Al descanso ya habíamos anotado todos los puntos que finalmente subirían al casillero los checos en todo el partido.

Y toda la segunda parte ha sobrado. A ratos un correcalles, en otros se ha visto un poco de prepotencia en nuestro equipo, abusando de pases sin mirar de cara a la galería. Vamos a por el oro, pero como caballeros. Ha servido también a la República Checa para decorar un poco sus tristes estadísticas, y para dar minutos por parte de Scariolo a los no habituales, dando descanso absoluto a Abrines. Segundo partido de España, y segundo partido en el que ningún jugador ha estado en cancha más de 21 minutos. Los rivales hasta ahora están permitiendo a la perfección la dosificación de las fuerzas.

Ahora, descanso hasta el lunes, cuando nos emfrentaremos a la cenicienta del grupo, Rumanía, que aunque juegue en casa tiene todas las papeletas de ser un nuevo sparring para la roja. Veremos.


viernes, 1 de septiembre de 2017

Fácil, quizás demasiado.

Imagen:marca.com
Debutar en una gran competición siempre es complicado. Y si no, que se lo digan a Francia o a Lituania, que a las primeras de cambio se han visto sorprendidos por selecciones teóricamente más débiles como Finlandia o Georgia. Pero hay que tener en cuenta que, desde que le FIBA permite las nacionalizaciones express, no hay enemigo pequeño.

Sacar conclusiones de este debut de la selección española no es fácil. No lo es básicamente porque el rival no ha estado a la altura. Y no lo es porque todos conocemos cómo funcionan estas cosas. A lo largo de los últimos años hemos vivido inicios renqueantes que han acabado con una medalla de oro al cuello, o espectaculares que, tres partidos después saltaron todas las alarmas. Pero las sensaciones, en general son buenas. Muy buenas.

Scariolo no es santo de mi devoción. Difiero mucho con él en su visión del juego y en los planteamientos de los partidos, pero hoy tengo que decir que ha manejado los hilos de manera excepcional. Ha repartido espléndamente bien los minutos de juego, sin ningún jugador por encima de los 21 minutos, y ha sido coherente con el quinteto en cancha. Destacar sobremanera el juego defensivo de la selección, con un Ricky Rubio al que parece que sus brazos son eternos, robando hasta cinco balones, y sobre todo con un Chacho Rodríguez inconmensurable en la dirección, aportando experiencia y sensatez, y leyendo el juego como él solo sabe. 10 asistencias en menos de 14 minutos de juego están al alcance de muy poquitos jugadores en el mundo.

Pero hoy todo el mundo ha estado a la altura. Navarro, al que muchos denostaban y criticaban su presencia en el equipo (yo era de los primeros que tenía mis dudas) ha demostrado que su experiencia y su saber estar nos pueden venir muy bien en compromisos futuros. Tres triples intentados, tres triples anotados. Y aquí paz, y después gloria. Mención especial a nuestras envidiadas parejas de hermanos. Los Gasol, 19 puntos y 13 rebotes, los Hernangómez, 31 y 14. Todo un seguro en la pintura, a los que, por poner una pega, habría que reclamarles más atención en el rebote defensivo, aunque hoy no había la tensión necesaria para reproches.

En cuanto a los más noveles, nervios pero bien resueltos, hoy era el día perfecto para que todo el mundo participara en la fiesta, no hay que olvidar que esto no ha hecho nada más que empezar y que el Eurobasket es muy largo. El seleccionador ha estado muy atinado dando casi 20 minutos tanto a Oriola como a Sastre, los cuales han cumplido con su papel y han soltado los nervios del debut.

En definitiva, y como dirían los cargantes comentaristas televisivos, el debut soñado. El primer paso hacia el oro está dado.